sábado, 17 de noviembre de 2007

Divididos: neofolk y no sólo rock argentino


Ricardo Camarena

(La Opinión, 14 de diciembre de 1998)

La división hace la fuerza... rockera.

Con la muerte del rockero argentino Luca Prodan en diciembre de 1987, la banda Sumo quedó sin su líder natural, por lo que la separación resultó inevitable. Pero de esa escisión surgieron las bandas Divididos y Las Pelotas, tras medio año de inactividad de sus integrantes.

De esto hace más de la década; actualmente, la formación de Divididos es de Ricardo Mollo en la guitarra, Diego Arnedo en el bajo, y Jorge Araujo en la batería.

Haciendo un poco de historia del trío, su debut se remonta a 1988, sin mucha suerte. Tras un año y medio de tocadas en diversos bares bonaerenses editaron 40 dibujos ahí en el piso (1989), con 11 temas propios, un cover de The Doors y una adaptación de un poema de T. S. Elliot. A fines de 1991 armaron su segundo disco, Acariciando lo áspero, “de estilo funk-rock”, al decir de los entrevistados.

Durante 1992 se autoprodujeron varias presentaciones en el estadio Obras Sanitarias, de Buenos Aires, y promocionaron casi sin apoyo sus álbumes.

Para La era de la boludez (1993) mezclaron el material en Estados Unidos, con su compatriota y músico Gustavo Santaolalla como director artístico y con temas presentados en los conciertos del estadio Obras Sanitarias.

En 1993 el grupo llenó 13 veces el estadio Obras, ofreciedno largos conciertos de tres horas y de 30 temas en promedio. La era... se hallaba entonces en el primer lugar de ventas. En septiembre de 1994 Divididos se presentó ante 20 mil personas en el estadio de Velez; la discográfica les retiró el apoyo ante la negativa del grupo a que tocara como telonero el colombiano Carlos Vives (La gota fría).

En febrero de 1995 se presentaron en la explanada de ATC en un concierto gratuito que convocó a 40,000 personas. En septiembre de 1996 viajaron a Nueva York para grabar y mezclar el cuarto LP, Otro Le Travaladna. En octubre del '97 participaron del show en homenaje a los 20 años de las Madres de la Plaza de Mayo, junto a León Gieco, Las Pelotas, La Renga, Los Piojos, Todos Tus Muertos, A.N.I.M.A.L., Attaque '77 y Actitud María Marta, entre otros. En 1998, los Divididos sacan al mercado Gol de mujer.

Al respecto comentaron en su visita reciente a Los Ángeles, para participar en el concierto de la revista de rock Retila: “Desarrollando frases encontramos letras para una música nueva. Diego y yo tenemos 20 años de conocernos y cuando preparamos un disco nos gusta jugar con las palabras, mezclar anécdotas de lo cotidiano y vivencias personales; eso sí, con mucho humor”, explicó Mollo.

“Tomamos temas del rock argentino de los años 70 como Salgan al sol, atemporales en su letra, y los volvemos punk”, agregó.

Dedicados de tiempo completo a la música, Divididos han logrado mostrar su material discográfico en su natala Argentina y en Uruguay, adonde tocaron por cuatro veces consecutivas en el Teatro de Verano.

Siempre trío, sin embargo han contado con la participación de algún instrumentista en sus conciertos: ya sea un tecladista o percusionistas. “Como cuando tocamos El arriero; contratamos 24 ‘bombistas’ (ejecutantes del tambor indígena llamado bombo legüero) para dar un efecto de sonido tremendo”, expresó Mollo.

Para el baterista, que permaneció un tanto al margen de la entrevista, pertenecer desde hace cuatro años a Divididos “es una posibilidad de estar con dos personajes creativos; enriquece pertenecer a una banda de rock que no es sólo rock”.

Esto, porque manejan versiones de canciones folklóricas a ritmo de rock y blues, clásicos de esta banda, como el ya mencionado, El arriero. En cuanto a las composiciones, Mollo y Arnedo son los autores de los temas.

“Sería una especie de neofolk; no es sólo la búsqueda de raíces, de lo que hemos mamado desde niños, sino también la posibilidad de rescatarlo dejando intacta la melodía de aquello que fue y que nos formó”, agregó Arnedo.

“Al decir esto pensamos en temas del nuevo disco como el poema inédito de Atahualpa Yupanqui, Vientitos de Tucumán. Aunque en nuestro repertorio de siempre manejamos temas clásicos de Divididos como 40 dibujos ahí en el piso o Acariciando lo áspero.

Finalmente, los Divididos no dejaron de reconocer la influencia definitiva del rock y blues de los años 70, lo que se ha reflejado en los requintos de Mollo. Y eso se dejó ver en el sucesivo concierto de aniversario de Retila en el Olympic Auditorium, donde las notas potentes de El arriero fueron el plato fuerte del megaevento en el que también participaron María Fatal (Los Ángeles) y otros grupos.