sábado, 16 de febrero de 2008

Rock ¿en Bankarrota?

Ricardo Camarena

(La Opinión, 24 de julio de 1997)

Un cuarteto que en desde hace un año ha iniciado el recorrido el circuito de clubes de rock en español -algunos ya desaparecidos en el estira y afloja de la consistencia- es Bankarrota.

Sin alcanzar a precisar su estilo, que surca del heavy metal al alternativo, ellos sugieren el “metal alterlatino” para salvar de la crisis el abuso de la etiqueta.

Bankarrota está formado por el guitarrista Edgar Tirado, de 20 años, de formación ¡bolerística! y con un gusto especial por Pantera; Christian Puerta, de 19, en el bajo, con una formación obtenida en la banda de jazz de su escuela la que, aseguró, le permitió ampliar su gusto por la música y volverla su vocación actual. “Después compraría mi guitarra de 20 bolas en la calle Broadway para tupirle al rock”, comentó.

Jorge Barrera, de 23 años, es el cantante del grupo. Héctor Arana es un baterista originario de Guadalajara, quien inició como guitarrista hace 12 años en el rock, de entre quizás más de 30 inconfesables.

Arana comentó por principio que “el nombre de nuestro grupo refleja mucho de nuestra situación. Casi siempre estamos en bancarrota. Porque en cuestión económica, yo creo que a ninguno de los grupos locales le va bien. Más aún, porque el nuestro está empezando. Pero en cuanto a respuesta de la gente, creo que la estamos logrando”.

La formación de Bankarrota se ha enriquecido gracias al contacto con bandas anglosajonas “y definitivamente, por su influencia dentro del ‘alternametal’”, confesó Arana. De allí que, salvo el idioma, no hay una preocupación musical del cuarteto por desactualizarse.

Por otro lado, “las letras de nuestras canciones hablan de cosas cotidianas, de lo que sucede a nuestro alrededor, y que volvemos música”, dijo Barrera.

“Es el caso de Nocivo, en donde reflejamos una preocupación sobre las broncas como la contaminación, de algo que nos afecta como las sustancias químicas en el aire”, agregó Puerta.

El grupo de Huntington Park tuvo su primera participación estelar en la noche inaugural del club Dragonfly. Desde entonces la presencia de Bankarrota ha sido frecuente en los clubes angelinos.

Escuetos para comentar su propia actividad musical, quizás por su incipiencia, los integrantes de Bankarrota son cuestionados al respecto sobre si su búsqueda es de musicalidad o mensaje en sus temas.

“Ambas cosas”, respondió tajante Arana. “Y creo que se demuestra cuando vemos que los chavos se prenden. Buscamos música que encuentre respuesta en esta gente. Y en cuestión de letra... también. Es como un ciclo: la gente recibe y a la vez nos devuelve esta propuesta”, agregó.

Como reconocido acto de ego, los integrantes afirmaron “tocar lo que por principio nos gusta a nosotros. Un rock fuerte, y de ahí nos basamos para crear algo que provoque la reacción del público, pero no componemos exactamente para la gente, ni coritos catchies o de pop; para nada”, afirmó medio “pirrurris” Arana.

“Nuestra música sí induce al slam, pero en muchas ocasiones sorprende a la gente por la energía que transmite”, reconoció Arana.

“Usamos la música como un puente para comunicarnos tanto con quienes echan slam, como para quienes se quedan quietos, así, con los ojos pelones, preguntándose qué tipo de música les estamos tocando”, agregó Tirado.

“Le llamamos ‘el nuevo sonido de Los Angeles en español’, dijo rimbombante Barrera, recreando un slogan más propio de una agrupación cumbiera que de “un grupo de trash metal, groovy, pesado” y demás definiciones en las que sus integrantes no acertaron a coincidir.

Pero se defendieron precisando en voz de Tirado que “la cuestión es sacar un nuevo sonido al ‘metal’, es decir, al ‘metal de los noventas’”.

“Son bandas como Coal Chambers, Korn, Downset, Helmet, Deftones. Es una fusión del metal con el rap, algo de hip hop y todo eso. Nos identificamos más con los grupos anglos, aunque estamos cantando en español”, precisó Arana.

Barrera, quien al igual que sus compañeros en su estéreo hace convivir a Caifanes con Metallica, y de seguro MTV con Sábado gigante’, destacó sin embargo no necesitar, en el repertorio del grupo, de piezas clásicas de rock para estar en el gusto de su joven público: “Simple y sencillamente nuestra música habla por sí sola. Mensaje o no, la gente la escucha, y nos va a valorar por lo que estamos ofreciéndoles”.

Esto, al lado de las bandas locales en Whittier Narrows a principios de julio, y en Luna Park al lado de La Barranca.

La paradoja es entonces que haya una permanente Bankarrota.